Narración, sin gravedad aparente, de la historia que marca el giro que traza cada esquina de mi vida...
lunes, 6 de mayo de 2013
Un altar en el Paraiso
La lluvia implacable quiebra mi nombre antes de que tus ojos intenten besar
la euforia de mis manos ansiosas por tocar,
y la libertad que duerme en mis labios va danzando con el humo que se escapa
entre el espacio vacío que existe entre ellas y Yo.
Con el viento de uniforme, camino como Adán en sus primeros días,
entre las maravillas del imponente Orbe,
en caida libre hacia la cúpula,
con mis botas heladas derramo las hojas,
y una fragancia a fruta fresca me muestra a Eva mordiendo la manzana,
y veo a la piedra que me dice: "...el amor sepulta una multitud de pecados."
Acaricio cada instante en el que mi corazón se detiene para verte llegar,
y son tus labios los que confirman tu llegada,
y es el verbo que se conjuga entre el tiempo fingido,
y es el frío que enamora al roce,
y son las siluetas que se dibujan,
y es el alma que se escapa,
y es la corriente que empuja la arena,
y es el oro que se ve en la orilla,
y el miedo timido de ver tu partida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
