Powered By Blogger

domingo, 26 de octubre de 2014

Cinco canas que contar

Tengo cinco canas que contar y mil versos que narrar...
Una historia que recién concluye en el génesis de una vida que aún no tiene filosofía 
Y es que son tantas batallas
Batallas largas de victorias cortas
Batallas de relevo y de un mismo luchador
Porque relevan las batallas y el guerrero sigue siendo el mismo
Y ahí empieza esta historia, tratando de no forzar los versos guardados en el desván de mis recuerdos
Caminando al filo del tejado con papel a la izquierda y el lápiz a la derecha
Y es que escribo para no olvidar de donde vengo y hacia donde voy
Sin importar que tanto tranten los vientos de tumbarme del tejado debo seguir firme para no resbalar 
Y es que le tengo tanto miedo a pensar en "lo que pude haber sido..."
Cada dia me esfuerzo para no citar esa frase
Y es que son tantos los desafios de la cotidianidad que nos empujan a perder el rumbo de lo esencial
Y es que con los años anhelamos saber más y más de lo que entendemos que es importante, a lo que ante nuestros ojos se presenta como un gigante desbordante de poder, a lo que lamentablemente mueve al mundo...
Luego de contar mis cinco canas descubrí que el anhelo mas grande en mi vida es la compresión
Comprender es mas caro que saber
Y es que para mi comprender es el verbo de la sabiduría 
La vida de hoy, para nosotros los hombres de fé, nos exige comprender
Saber más no me sirve de nada si no comprendo a mi hermano, a mis hijos, a mi esposa, a la vida que Dios eligió para mi
Vida esta llena de pruebas y batallas que sólo Él me dará las fuerzas para poder superarlas
Nunca se es demasiado viejo, nunca se está demasiado cansado para seguir luchando
Por eso busco mi oxígeno en La Palabra
La Palabra me da vida y es mi guia cada dia
Y no tengo ninguna otra costura que seguir
No tengo otro patron que calcar, solo ese
Después de contar mis cinco canas aprendí que no me lo sé todo porque antes de mi estuvieron otros en el escalon en donde estoy ahora
Y por eso borré la soberbia de mi expediente 
Y descubrí que la grandeza sólo tiene un nombre y un sólo significado...
Hoy después de contar mis cinco canas camino más lento, respiro con más cuidado, hablo muy bajito y busco mi reflejo en el espejo para ver si aún sigo siendo lo que soy.



viernes, 31 de enero de 2014

Método CC

 Siempre he creído en la máxima que reza: “El que tiene la mayor cantidad de información tiene el poder…”
De que poder hablamos?
Bueno es lógico pensar que la información es conocimiento, y que el conocimiento es el fruto del esfuerzo y del sacrificio. 
Desde que estamos en kindergarten  nos enseñan a no compartir nuestro trabajo con los demás compañeros y a respetar el trabajo de los demás.
Es común ver como los niños más aventajados tapan su hoja de ejercicios para evitar que sus compañeros le copien, y yo hice eso muchas veces. Desde este momento crecemos con la falsa ilusión de que acaparar el conocimiento nos da poder.
Entendí de adolecente que al explicarles a mis compañeros del colegio sobre alguna materia que ellos en particular no comprendían muy bien, me hacía importante también.
Entendí que compartir lo que sabía no me quitaba absolutamente nada, no me quitaba el poder porque el poder solo lo tiene el Padre…
Para enfrentar nuestra realidad  no necesitamos retener el conocimiento. El conocimiento, el saber, la información, como lo quieran llamar, es el único recurso que no se acaba, es un recurso infinitamente inagotable por más que lo transmitamos, por más que lo compartamos no se agota, soy redundante pero “así es”. El conocimiento compartido fortalece aún más al que lo comparte.
Escuché a un Doctor en Ingeniería decir alguna vez: “Mientras más sabemos, más ignorantes somos…”.

Ing. Antonio Justo
Inspirado en un artículo de Virginia Rainusso